Un recorrido siempre va asociado a un espacio y a un tiempo, mi viaje por América no goza de esas ataduras, por lo tanto mis queridos lectores so pena de defraudarlos no me es posible establecer fechas y en cuanto a los sitios a visitar tampoco puedo decirles con exactitud cuáles van a ser, aunque tengo una idea más o menos aproximada deje al azar o mejor al destino como guía. Pero un viaje  para que sea eso "viaje" debe tener un punto de partida, mi punto de partida es la ciudad de Bogotá, capital de Colombia, ciudad  ubicada en una meseta de la Cordillera Oriental de los Andes a 2.630 metros de altura sobre el nivel del mar

 Mi experiencia fue alucinante, es una ciudad de todos y de nadie, una mezcla de personas provenientes de todas las regiones del país, unos interminables trancones de carros, hermosos días soleados que de pronto se convierten en torrenciales aguaceros, el frio alternando con el calor de verano, el arraigo y el desarraigo conjugados, la arquitectura es una mezcla de estilos, la colonia, la república, el modernismo,  todos se entremezclan en algunos sectores y se pueden encontrar en un corto trecho, los barrios de los ricos se encuentran a pocas cuadras de barrios de los pobres, los cerros que majestuosos y vigilantes acunan a esta ciudad oscilan entre el verde naturaleza y el ocre de las canteras, míseros barrios cuelgan de muchos de ellos como pequeños pesebres, en otros lujosas casas brillan a lo lejos.

Orientarse es muy fácil, calles y carreras es lo básico, las carreras crecen de oriente a occidente y las calles son sur y norte, las del sur decrecen hasta la calle primera sur y empiezan a partir de la primera norte , como en la recta numérica: sur es igual a los números negativos y norte es igual a los números positivos. El punto de referencia es el cerro de Monserrate, donde se encuentra el  Señor Caído, obra del maestro santafereño Pedro de Lugo y Albarracín, lugar de peregrinación de los Bogotanos y todos aquellos que la visitan.

En Bogotá podemos encontrar numerosos museos,  entre los que visite destaco los siguientes:

El museo de arte moderno.    Allí  quede encantada con la exposición de Francisco Toledo (artista Mexicano)  llamada "un informe para una academia" basada en la el conocido cuento de Franz Kafka, un conjunto de 40 grabados inspirados en este cuento, podríamos decir que Toledo creó una meta ficción a partir del cuento de Kafka.

 El Museo del oro, donde podemos recorrer a la Colombia prehispánica a través de sus manifestaciones artísticas, orfebrereria, cerámica, tejidos, cestería, etc,

El  Museo nacional:   en él existen cuatro tipos de colección que se agrupan de acuerdo con el sentido que adquieren los objetos dentro de la Institución: Arqueología, Arte, Historia y Etnografía abarcan desde los orígenes de la población indígena en Colombia hasta el siglo XX.  

El maestro Fernando Botero para alegría de los habitantes de Bogotá dono un buen número de sus obras al Banco de la república quien edifico un hermoso museo adosado a un lado de la  Biblioteca Luis Ángel Arango donde reposan las obras del maestro Botero y otras colecciones de arte moderno de otros respetados pintores.

La música, caramba es difícil hablar de la música, en Bogotá  converge el Vallenato con la  ranchera, el bolero con el merengue,  el reggaetón  con los narcocorridos... depende del sitio donde estés, por ejemplo si te subes a un bus urbano, donde cada cinco minuto s y como por arte de magia llega alguien a pedirte plata para la operación del tatarabuelo o para quitar el mal de ojo  a la hija o mejor para curar el sida, se escucha la música del pueblo, dependiendo eso si de la edad del conductor, si este es menor de 25 el reggaeton es el protagonista, si esta entre los 25 y los 40, es posible que escuchemos música de planchar o rancheras ( esos sí, dependiendo del grado de escolaridad del conductor), los mayores se inclinan por el bolero, algunos por la salsa y el merengue, en fin es una mezcla de culturas, de sonidos, de estridencias.

Bogotá es rica en espectáculos musicales y conciertos, entre la gran variedad de espectáculos puedo destacar por su gran calidad los siguientes: al  festival  internacional de jazz del teatro libre que desde el año 1989 se lleva a cabo en la primera semana de septiembre este evento en el que participan grupos de Jazz de Colombia y de otros países.  De mayo a junio y de agosto a septiembre se pone en escena una selección de la lírica mundial: ópera, zarzuela y opereta, interpretadas  por artistas colombianos e internacionales en los teatros Colón, Camarín del Carmen y Colsubsidio Roberto Arias Pérez y a los conciertos de La Orquesta Filarmónica de Bogotá, todos los sábados en el Auditorio León de Greiff de la Universidad Nacional.

 A punto de abandonar a esta inmensa urbe con nombre de mujer, en medio de la  noche, sentada en un banco del terminal de transportes en medio de desconocidos visitantes y habitantes de Bogotá me despido:

!Hasta la próxima amigos!... muy pronto volverán a saber de mi.....